11 DIFERENCIAS ENTRE LAS MUJERES INMADURAS Y LAS MUJERES MADURAS
2. Las mujeres inmaduras te gritan porque no las llamas. Las mujeres maduras están demasiado ocupadas y sólo se limitan a decirles con poemas y mensajes dulces que la recuerdes.
3. Las mujeres inmaduras monopolizan el tiempo de su hombre. Las mujeres maduras se dan cuenta de que con un poco de espacio, hace del tiempo juntos algo más especial.
4. Las mujeres inmaduras no perdonan y se castigan y castigan por el rencor, en cambio, las mujeres maduras perdonan, ofrecen su hombro y un pañuelo.
5. Las mujeres inmaduras tienen miedo de estar solas. Las mujeres maduras lo utilizan como tiempo para su crecimiento personal.
6. Las mujeres inmaduras ignoran a los buenos hombres. Las mujeres maduras ignoran a los malos.
7. Las mujeres inmaduras lastimadas por un hombre, hacen que todos los hombres paguen por eso. Las mujeres maduras saben que fue sólo un hombre y nada más.
8. Las mujeres inmaduras se enamoran y persiguen sin descanso. Las mujeres maduras saben que algunas veces el que tu amas, te amará y si no, continúan su camino sin rencor.
9. Las mujeres inmaduras te hacen que vuelvas a casa. Las mujeres maduras hacen que quieras siempre volver a casa.
10. Las mujeres inmaduras dejan su agenda abierta y esperan a que su hombre hable para hacer planes. Las mujeres maduras hacen sus planes y cariñosa mente notifican a los hombres para que ellos se integren como mejor les convenga.
11. Las mujeres inmaduras leerán esto y harán una mueca. Las mujeres maduras lo compartirán.
El adulterio espiritual
Que doloroso es cuando la persona que tanto amas, no te valora o no reconoce todo lo que haces por ella. La Biblia nos cuenta acerca de las historia de Oseas y Gomer:
"Seguirá a sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora. Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que le multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal. Por tanto, yo volveré y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino que había dado para cubrir su desnudez". Oseas 2:7-9
Gomer, era una mujer adúltera, quién a pesar de que su pareja le había dado otra oportunidad decidió irse tras sus amantes, sin reconocer que era su esposo el que siempre le dio lo mejor, tanto a ella como a sus hijos. Lo fuerte de esta historia es que Dios compara a su pueblo con ésta mujer adúltera y dice: ¡Así eres tú!
Lo cierto es que todo tiene su tiempo, todo lo que sembramos vamos a cosechar, que en la vida no recibiremos premios ni castigos, sino, las consecuencias de nuestras decisiones… por tanto a Gomer no le fue bien.
Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.”
Isaías 59:2
Muchos como ésta mujer, dejan su primer amor y se inclinan ante estatuas, imágenes, vírgenes o santos hechos a mano u otro ídolo para adorar y otros para darle gracias, sin reconocer que la bendición viene del único Dios verdadero. Ésta actitud no solo le duele, sino que te aparte de Él. Recuerda que Dios no se aleja de ti, somos nosotros quienes nos alejamos de Él y de su bendición.
“Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.”
Oseas 2:14
Sin embargo a pesar de todo, Dios sigue dándote otra oportunidad. Si estás pasando un tiempo de desierto creo que es un buen momento para examinarte y hablar con Dios. Tal vez no te has postrado ante una imagen pero es posible que otro ídolo esté ocupando el lugar que solo a Él le corresponde.¡Acércate! ¡No importa cuál fue tu falla, Dios sigue dándote una oportunidad!
¡Recuerda que siempre debes reconocer quién te dio todo y darle gracias!
