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UN ÁNGEL LLAMADO MAMÁ

Cuenta la leyenda que un angelito estaba en el cielo, cuando Dios, lo llamó y le encomendó una misión, con dulce voz le dijo, tendrás que ir a la tierra y nacer como los humanos, serás un pequeño niño y crecerás hasta llegar a ser un hombre.

Espantado el angelito, preguntó, pero Señor, ¿cómo haré para vivir tan pequeño e indefenso, quien me cuidará?

- Entre muchos ángeles escogí uno para ti que te está esperando y te cuidará.

- Pero dime, aquí en el cielo no hago más que cantar y sonreír, eso me basta para ser feliz…

- No te preocupes, tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.

- ¿Cómo entenderé lo que la gente habla si no conozco el idioma de los hombres?

- Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia y con cariño te enseñará a hablar.

- ¿Y qué haré cuando quiera hablar contigo?

- Tu ángel juntará tus manitas y te enseñará a orar y podrás hablarme...

- He oído que en la tierra hay hombres malos, ¿quien me defenderá?

- Tu ángel te defenderá a costa de su propia vida.

- Pero estaré triste ya que no te veré más.

- Tu ángel te hablará siempre de mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado durante todo el tiempo que estés entre los hombres.

El angelito ya empieza a escuchar las voces que venían de la Tierra y atemorizado y con lágrimas en los ojos, dijo...

Dios mío, dime por lo menos el nombre de ese ángel que me cuidará,...

Querida hija, algún día me verás vieja

Mi querida hija:
El día que me veas vieja
te pido por favor, que me tengas paciencia,
pero sobretodo, trata de entenderme,
mi querida hija.

Si ocasionalmente pierdo la memoria o el hilo de la conversación dame un tiempo para recordar; y si no puedo, no te enojes o te pongas impaciente y mucho menos arrogante; solamente ten presente en tu corazón que lo más importante para mí es simplemente estar contigo, y que me escuches.

Cuando mis cansadas y viejas piernas no me dejen caminar como antes, dame tu mano de la misma manera que yo te las di a ti cuando diste tus primeros pasos, y si un día te digo que ya no quiero vivir más, que estoy lista para morir, por favor, no te molestes, no te enojes porque un día mi querida hija… lo entenderás. Recuerda que yo te enseñé muchas cosas, como comer, vestirte apropiadamente, o lidiar con la vida...

El día que notes que me estoy volviendo vieja, mi querida hija, ten paciencia conmigo, y sobretodo, trata de entenderme mientras te pido que trates de entender que a mi edad se alcanza un punto donde no se vive más, sólo se existe.

Cuando estos días vengan, no te pongas triste de verme así, sólo te pido que estés conmigo, trates de entenderme y ayudarme mientras llego al final de mi vida con amor y con gran agradecimiento por el regalo del tiempo y vida que tuvimos la dicha de compartir juntas.

Te lo agradeceré, con el inmenso amor que siempre nos hemos tenido.

Te amo mi querida hija.
Tu madre.

Carta de una niña abandonada a su madre

¿ Dónde estamos mamita? Estoy muy asustada

dime ¿por qué en esta noche, me has sacado de paseo?

dime ¿por qué no me miras, acaso estás enojada?

¿a dónde te has ido mamita, dime porque no te veo?

No sé porque estoy aquí, quiero el calor de tus brazos

este lugar no me gusta, mis piecitos están fríos

quiero sentir el calor, que sentía en tu abrazo

no sé que es este olor, ni este silencio sombrío

Te prometo que sí vuelves, me voy a portar muy bien

me callaré mi boquita, y me estaré quietecita

y cuando yo sea grande, siempre te voy a querer

pero no me juegues feo, no me abandones mamita

Por ahí alguien se acerca, creo que está a mi lado

es una buena señora, que me mira con cariño

parece que he oido algo, de un niño abandonado

quien tendría corazón, para abandonar a un niño?

Ya me han dado de comer, se siente muy bien aquí

sí pudiera te diría, que tomaras mis manitas

¿que hago con las caricias, que guardaba para tí?

¿Por qué me miran y lloran? ¿Dónde te has ido mamita?

Me conformo con decirte, lo mucho que te extrañado

y por sí algún día de estos, tu consciencia te incrimina

no te me pongas a llorar, porque yo te he perdonado

estoy viva, gracias a Dios mamita, no eres una asesina.

Comparte!!

Quizas no sea la mejor madre

Quizás no sea la mejor madre, pero tratare de ser tu amiga, puedes confiar en mi siempre y quiero que sepas, que todas las noches mientras duermes, tomo tu mano y le pido a Dios, que me de la oportunidad de permanecer a tu lado por muchos años, para así guiarte lo mejor posible por toda tu vida.

Quizás como madre cometa errores, pero debes saber que te amo por sobre todas las cosas y que el momento en que llegaste a mi vida, fue el mejor momento de mi vida, porque tu alegría me devolvió las ganas de vivir. 

Prometo estar junto a ti, todo el tiempo cuando me necesites, y aun cuando yo no este físicamente, cuando me recuerdes, sabrás que intente ser la mejor madre para ti.
Sabes hijo...?? definitivamente mi vida no sería la misma sin ti...
Eres importante.. muy importante para mi TE AMO HIJ@.

LO QUE APRENDÍ DE MI MADRE

Todo lo que siempre necesité saber, lo aprendí de mi Madre: 

Mi madre me enseñó a APRECIAR UN TRABAJO BIEN HECHO: 
"Si se van a matar, háganlo afuera. Acabo de terminar de limpiar!" 

Mi madre me enseñó RELIGIÓN: 
"Mejor reza para que esta mancha salga de la alfombra." 

Mi madre me enseñó LÓGICA: 
"Porque yo lo digo, por eso... y punto!!!!" 

Mi madre me enseñó PREDICCIONES: "Asegúrate que estás usando ropa interior limpia y entera, en caso que tengas un accidente." 

Mi madre me enseñó IRONIA: 
"Sigue llorando y yo te voy a dar una razón verdadera para que llores." 

Mi madre me enseñó a ser AHORRATIVO:
 "¡¡¡ Guarda las lágrimas para cuando yo muera!!!" 

Mi madre me enseñó ÓSMOSIS: 
"¡¡¡¡¡ Cierra la boca y come !!!!!" 

Mi madre me enseñó CONTORSIONISMO: "¡Mira la suciedad que tienes en la nuca, vuélvete!"

Mi madre me enseñó FUERZA Y VOLUNTAD: 
"Te vas a quedar sentado hasta que te comas todo." 

Mi madre me enseño METEOROLOGÍA: 
"Parece que un huracán pasó por tu cuarto." 

Mi madre me enseñó HIPOCRESÍA: 
"¡¡ Te he dicho un millón de veces que no seas exagerado!!" 

Mi madre me enseñó MODIFICACIÓN DE PATRONES DEL COMPORTAMIENTO: 
"¡¡¡¡¡ Deja de actuar como tu padre !!!!!" 

Mi madre me enseñó ENVIDIA: 
"Hay millones de chicos menos afortunados en este mundo que no tienen una mamá tan maravillosa como la tuya!" 

Mi madre me enseñó habilidades como VENTRILOQUÍA: 
"No me rezongues, cállate y contéstame: ¿porqué lo hiciste?" 

Mi madre me enseñó técnicas de ODONTOLOGÍA: 
"¡¡¡ Me vuelves a contestar y te estampo los dientes en la pared !!!" 

Mi madre me enseñó RECTITUD: 
"¡¡¡ Te voy a enderezar !!"". 

GRACIAS MAMÁ... ESPERO QUE LES GUSTEN LAS REFLEXIONES Y ESPERO QUE EMPIEZEN A APPRECIAR A SUS MADRES PORQUE NO SABEN CUANDO NI DOONDE LAS PERDERAN 

"Yo tuve la mamá más mala del mundo"

Mientras otros niños no tenían que desayunar, yo tenía que comer cereal, huevos y pan tostado. 

Cuando los demás tomaban refresco gaseoso y dulces para el almuerzo, yo tenía que comer un sándwich y un licuado. 

Mi madre siempre insistía en saber en dónde estábamos. 

También tenía que saber quiénes eran nuestros amigos y lo que estábamos haciendo. 

Insistía en que: si decíamos que íbamos a tardar una hora, solamente nos tardáramos "una hora". 

Me da vergüenza admitirlo, pero hasta tuvo el descaro de romper la ley contra el trabajo de menores, hizo que laváramos trastos, tendiéramos camas, que aprendiéramos a cocinar, a planchar y muchas cosas igualmente crueles. 

Hasta creo que se quedaba despierta en la noche pensando en las cosas que podría obligarnos a hacer. 

Siempre insistía que dijéramos la verdad. 

Y cuando llegamos a la adolescencia nuestra vida se volvió aún más miserable. 

Nadie podía tocar el claxon para que saliéramos corriendo.

Nos avergonzaba hasta el extremo, obligando a nuestros amigos a llegar a la puerta para preguntar por nosotros. 

Mi madre fue un completo fracaso. Ninguno de nosotros ha sido arrestado, cada uno de mis hermanos ha servido en una misión y también en nuestro país.

Y.. ¿A quién debemos culpar? 
Tienes razón, ¡A nuestra madre! 

Vean de todo lo que nos hemos perdido: Nunca hemos podido participar en una manifestación. En actos violentos y miles de cosas más que hicieron nuestros amigos.

Ella nos hizo convertirnos en adultos educados y honestos, trabajadores, responsables. Y ¿Saben algo? Tomando esa referencia. Yo estoy tratando de educar a mis hijos de la misma manera.

 Y le doy gracias a Dios por haberme dado la "Mamá más mala del mundo". 

LA MADRE MAS MALA DEL MUNDO ES LA MEJOR MADRE QUE PUEDE EXISTIR YA QUE LO UNICO QUE QUIERE ES VERNOS CON UNA MEJOR VIDA QUE ELLOS TUBIERON 


10 REGLAS PARA MADRES DIVORCIADAS

Ser mamá después del divorcio, una tarea difícil. Ella, en la mayoría de los casos, es la que continúa viviendo con los hijos y debe asumir sola las responsabilidades que conlleva la custodia. Como mujer está viviendo los cambios y las pérdidas que trae la separación, y como madre debe ser el soporte para ayudar a sus hijos a adaptarse a la nueva vida. Muchas de ellas consideran que las recomendaciones que les han sido de gran utilidad en el manejo del proceso son las siguientes:

1. Conviértase en líder de su familia. Ahora usted como madre sola debe asumir por completo las riendas del hogar. Establecer las normas, los roles, la disciplina y especialmente el respeto que deberá haber en casa, es indispensable para mantener la estabilidad del grupo familiar. Para los pequeños es necesario saber que usted, y no ellos, es la figura de la autoridad. Deben aprender que pueden opinar y participar, pero que no son los encargados de tomar las decisiones.

2. Recuerde que existen exparejas pero no expapás. La salida del padre del hogar no significa que él haya renunciado a sus obligaciones y responsabilidades. Tampoco, que a partir de ese día la madre deba ejercer ambos roles frente a los hijos. Poder continuar unidos en la educación de los menores es indispensable para su adecuado desarrollo emocional. El primer paso para lograrlo es mantener la comunicación con su exmarido, y poder establecer con él una relación respetuosa y cooperativa. Para los hijos es indispensable seguir contando con papá y mamá en todo momento de su vida. Esto les permite entender que ambos les aman a pesar de que no vivan juntos. Además, usted no debe asumir las responsabilidades que le corresponden a él. Muchas mujeres sienten que deben suplir sin remedio las ausencias del padre. Recuerde que fuera que es imposible lograrlo, los niños requieren del modelo masculino para su desarrollo. 

3. No hable mal de su exmarido, tenga en cuenta que él es el papá de sus hijos. Cuando eso sucede los niños crecen inseguros y con baja autoestima. Los pequeños necesitan dos figuras competentes y capaces de guiarlos durante los primeros años de su vida. Si una de ellas es calificada como incapaz o mala se ve obligado a juzgarla y rechazarla. Permita que sean ellos los que conozcan a su padre, con sus defectos y cualidades. Al hacerlo les facilita poder amarlo y ser amados por él, y los acerca a usted como una madre respetuosa y justa.

4. No comparta con sus hijos sus sentimientos de rencor y rabia hacia su exmarido. Recurra a un familiar, un amigo o un consejero. Recuerde que asignarles a los menores el rol de terapeutas los hace responsables de sus sentimientos y su estado de ánimo. Además, cuando ellos comparten la agresión y la rabia que siente la madre, se alejan del padre a quien culpan de la situación. No olvide que él es el papá y ellos lo aman igual que a usted. 

5. No condicione la cercanía de los niños con el padre por asuntos de dinero. Es cierto que a veces el aporte que él da no es suficiente. Desafortunadamente muchos de los acuerdos económicos a los que llegan las parejas después del divorcio, no corresponden a la cantidad requerida para mantener el nivel de vida que llevaban la madre y los hijos antes de la separación. En algunos casos los pequeños deben enfrentar las dificultades que vive ella para cubrir las necesidades básicas de la familia, mientras su papá tiene la posibilidad de ofrecerles una condición tranquila y sin restricción. Es importante que la situación sea enfrentada por ambos padres teniendo en cuenta las necesidades de los niños y de acuerdo con los ingresos reales de cada uno. Este no debe ser el medio para castigar y hacer sufrir a la expareja, pues al hacerlo también se les hace daño a los pequeños. 

6. Acepte que sus hijos también pueden vivir con el papá. En algunas situaciones es conveniente para ellos que el padre sea el que tenga la custodia. Esto es especialmente válido en el caso de algunos varones adolescentes. Cada día es más frecuente encontrar familias que optan por la custodia compartida, en que los niños alternan de casa cada seis meses, situación que da a los pequeños la oportunidad de conocer más a su padre y a éste le da la posibilidad de seguir ejerciendo su rol como lo hacía antes del divorcio.

7. No permita que su nueva pareja ocupe un lugar más importante en su vida que sus hijos. Es verdad que los niños sienten que con el divorcio han perdido a su papá y, cuando la madre empieza a salir con otro hombre, experimentan temor de perderla también a ella. Se preguntan si ahora que se ha enamorado los dejará de querer. Déles tiempo para conocer al elegido como un amigo y permita que el proceso de acercamiento se dé lentamente y sin presión. La aceptación será más fácil cuando la nueva relación no altera significativamente el tiempo que usted comparte con ellos y se conservan las rutinas de su hogar.

8. Mantenga alejados a sus hijos de su vida sexual, especialmente mientras no esté segura de la seriedad de la nueva relación. Para ellos es difícil imaginar a su mamá en compañía de un hombre diferente a su papá. Esto, especialmente en el caso de los adolescentes. Recuerde que para los niños las expresiones amorosas son aceptadas como comportamientos naturales entre sus padres biológicos pero no cuando se trata de un extraño.

9. Si le es posible establezca una relación cordial con la nueva pareja de su exmarido. Esto le ayudará a continuar la relación con él. Además, le permitirá a los menores integrar a otros adultos dentro de su familia y crear lazos afectivos sanos para su desarrollo. Perdonar lo que sucedió durante el matrimonio les enseñará a sus hijos que el amor es un sentimiento más poderoso que el rencor y la rabia.

10. Nunca pierda su entusiasmo y alegría. Haga de su nuevo rol de madre una experiencia gratificante para todos y de su hogar sea un lugar alegre y divertido, donde sus hijos se sientan seguros y a gusto.

SER UNA MAMÁ ESPECIAL

Ser una mamá especial
es tener corazón de guerrerapara soportar las adversidades que da la vida.
Ser una mamá especial
es ser maestra pues es la mejor maestra que un niño especial puede tener.
Ser una mamá especial
es tener la valentía y el coraje para vencer los retos cotidianos, es agarrarse de la vida, tomarse fuertemente de las manos de Dios y tomar el impulso para los nuevos desafíos.
Ser una mamá especial es ser una mujer bendecida por Dios pues Dios supo perfectamente que ese hijo especial era para ella.
Una mamá especial
es una gran mujer pues Dios le dio por añadidura Fortaleza, Fe, esperanza y un mundo lleno de paciencia y tolerancia.
Ser una mamá especial
es un regalo especial entre todas las benditas mamás.

Mi esposa me recomendo salir con otra mujer.

Después de varios años de matrimonio descubrí una nueva manera de mantener viva la chispa del amor. 

Desde hace poco había comenzado a salir con otra mujer. En realidad había sido idea de mi esposa.
- "Tú sabes que la amas 
- me dijo un día, tomándome por sorpresa 
- la vida es muy corta, dedícale tiempo"
- "Pero yo te amo a ti" 
- protesté.
- "Lo sé. Pero también la amas a Ella"

La otra mujer a quien mi esposa quería que yo visitara, era mi Madre, viuda desde hace unos años; pero las exigencias de mi trabajo y mis hijos hacían que sólo la visitara ocasionalmente.

Esa noche la llamé para invitarla a cenar y al cine.
- "¿Qué te ocurre? ¿Estás bien?" 
- me preguntó.

Mi Madre es el tipo de mujer que una llamada tarde, en la noche o una invitación sorpresa es indicio de malas noticias.

- "Creí que sería agradable pasar algún tiempo contigo 
- le respondí 
- los dos solitos… ¿qué opinas?

"Reflexionó sobre ello un momento:
- "Me gustaría muchísimo" 
- dijo.

Ese viernes mientras conducía para recogerla después de mi trabajo me encontraba nervioso. Era el nerviosismo que antecede una cita… Y, cuando llegué a su casa, vi que Ella también estaba muy emocionada. Me esperaba en la puerta con su viejo abrigo puesto, se había rizado el cabello y usaba el vestido con que celebró su último aniversario de bodas, su rostro sonreía, irradiaba luz como un ángel.

-"Les dije a mis amigas que iba a salir con mi hijo y se mostraron muy emocionadas 
- me comentó mientras subía a mi auto 
- No podrán esperar hasta mañana para escuchar acerca de nuestra velada

"Fuimos a un restaurante no muy elegante, pero si muy acogedor. Mi Madre se aferró a mi brazo como si fuera "La Primera Dama de la Nación".

Cuando nos sentamos tuve que leerle el menú… sus ojos sólo veían grandes figuras. Cuando iba por la mitad de las entradas, levante la vista; mi Madre estaba sentada al otro lado de la mesa y sólo me miraba. Una sonrisa nostálgica se le delineaba en los labios.
-"Era Yo quien te leía el menú cuando eras pequeño. ¿Recuerdas?" 
- me dijo.
-"Entonces es hora que te relajes y me permitas devolverte el favor" 
- respondí.

Durante la cena tuvimos una agradable conversación, nada extraordinario, sólo ponernos al día uno con la vida del otro. Hablamos tanto que perdimos el cine.
-"Saldré contigo otra vez, pero sólo si me dejas invitar" 
- dijo mi Madre cuando la llevé a su casa. 
Asentí, la besé, la abracé.

-"¿Cómo estuvo la cita?" 
- quiso saber mi esposa cuando llegué aquella noche.
-"Muy agradable, gracias. 

Mucho más de lo que imaginé"
 - le contesté.

Días más tarde mi Madre murió de un infarto masivo. Todo fue tan rápido… No pude hacer nada. Al poco tiempo recibí un sobre del restaurante donde habíamos cenado con mi Madre, y una nota que decía:
-“La cena está pagada por anticipado.

Estaba casi segura que no podría estar allí, pero igual pagué para dos, para Ti y para tu Esposa. Jamás podrás entender lo que aquella noche significó para Mí. ¡TE AMO!”.

En ese momento comprendí la importancia de decir a tiempo “TE AMO” y darle a nuestros seres queridos el espacio que se merecen.

¿Por qué no me puedo llevar bien con mi mamá?

Quizás tu mamá ejerce un control muy fuerte sobre ti. Te dice que debes hacer, como hablar, que carrera estudiar… ¡y hasta te ahuyenta a los novios!

Te trata mal, te insulta… y te tiene en la palma de su mano. Te sientes culpable, y te preguntas ¿Qué he hecho mal? Y buscas por todos lo medios ganarte su aprecio y el cariño.

Ella parece disfrutar con tu sufrimiento… hasta que finalmente te da unaoportunidad “está bien, pero recuerda que tienes que hacer lo que yo quiero.

”Pero al rato… otra vez es lo mismo y es un cuento de nunca acabar.

Te voy a explicar porqué tu madre actúa como actúa, para que la comprendas y sepas manejar la situación.

La mayoría de las personas tienen baja autoestima ¿Qué significa esto?

Que su valía es volátil. Depende de factores externos a ellos. Porque su valor lo dan a la posesión de cosas materiales, como casas, coches, buen trabajo… y personas.

Por ejemplo, tu puedes sentirte de mayor valor con respecto a tu amiga, si tienes un mejor cuerpo, mejores calificaciones, un coche más caro, novio más guapo y preparado, etc.

Pero cuando otra amiga tiene mejor cuerpo o casa que tu, te sientes inferior a ella. Entonces tienes una baja autoestima.

A tu madre le pasa lo mismo. Se siente bien cuando sus posesiones materiales son mejores que las de otras personas… y de la misma forma se siente menos cuando otras personas tienen mejores cosas.

Las 8 mentiras de mi Mamá

Esta historia comienza cuando era niño… nací pobre.  A menudo no teníamos suficiente qué comer.  Cuando teníamos algún alimento, Mamá solía darme su porción de arroz.  Mientras pasaba su arroz a mi tazón, solía decir: “Cómete este arroz, hijo, yo no tengo hambre”.  Aquella fue la primera mentira de Mamá.

Al crecer, Mamá renunció a su tiempo libre para pescar en un río cercano a nuestra casa; ella esperaba que de los peces que pescase, me podría dar proveer de un alimento más nutritivo para mi crecimiento.  Una vez, cuando sólo había pescado dos peces, hizo sopa de pescado.  Mientras tomaba la sopa, Mamá se sentó a mi lado y comió lo que quedaba en el hueso del pez que me había comido; mi corazón se estremeció al verla.  Una vez que le pasé el otro pescado, lo rehusó y dijo: “Cómete el pescado, hijo, a mí en realidad no me gusta el pescado”.  Esa fue la segunda mentira de Mamá.

Cuando, para poder pagar mi educación, Mamá fue a una fábrica de fósforos para traer a casa algunas cajetillas usadas, las que llenaba con cerillas nuevas.  Esto la ayudaba a ganar algún dinero para cubrir nuestras necesidades.  Una noche invernal me desperté y hallé a Mamá llenando las cajetillas a la luz de una vela.  Así que le dije: “Mamá, vete a dormir; es tarde, puedes seguir trabajando mañana en la mañana”.  Mamá sonrió y dijo: “Vete a dormir, hijo, no estoy cansada”.  Esa fue la tercera mentira de Mamá.

Cuando tuve que hacer mi examen final, Mamá me acompañó.  Después del amanecer, ella me esperó por horas en el calor del día.  Cuando sonó la campana, corrí a encontrarme con ella… Mamá me abrazó y me dio un vaso de té que había preparado un termo. El té no era tan fuerte como el amor de Mamá.  Viéndola cubierta de sudor, de una vez le pasé mi vaso y le pedí que tomase también.  Mamá dijo: “Toma tú, hijo, que yo no tengo sed.”  Esa fue la cuarta mentira de Mamá.

Tras la muerte de Papá, Mamá tuvo que desempeñar el papel de ambos.  Mantuvo su empleo anterior; tenía que satisfacer sola nuestras necesidades.  Nuestra vida familiar se tornó más complicada, pasábamos hambre.  Viendo empeorar nuestra condición familiar, mi bondadoso tío, quien vivía cerca a nuestra casa, vino a ayudarnos a resolver nuestros problemas grandes y pequeños.  Nuestros otros vecinos vieron que estábamos en pobreza por lo que aconsejaban a Mamá que se volviera a casar.  Pero ella rehusó casarse de nuevo diciendo: “No necesito amor”.  Esa fue la quinta mentira de Mamá.

Al terminar mis estudios y obtener un empleo, llegó el tiempo para que mi anciana madre se jubilase pero ella siguió yendo al mercado cada mañana para vender algunos vegetales.  Yo le seguía enviando dinero pero ella era persistente y aún me enviaba de vuelta el dinero diciendo: “Tengo suficiente”.  Esa fue la sexta mentira de Mamá.

Seguí mis estudios de maestría a tiempo parcial.  Financiado por la corporación estadounidenses para la cual trabajaba, tuve éxito en mis estudios.  Con un gran aumento en mi salario, decidí traer a Mamá a disfrutar la vida en los Estados Unidos pero ella no quiso molestar a su hijo.  Me dijo: “No estoy acostumbrada a vivir por lo alto”.  Esa fue la séptima mentira de Mamá.

En su vejez, Mamá fue atacada por el cáncer y tuvo que ser hospitalizada.  Como ahora vivía al otro lado del océano, fui a casa a ver a Mamá, quien se hallaba encamada tras una operación.  Mamá intentó sonreír pero yo estaba quebrantado por verla tan delgada y frágil.  Pero Mamá dijo: “No llores, hijo, no me duele”.  Esa fue la octava mentira de Mamá… y diciéndola, falleció.

Antes de ser Mamá

Antes de ser una Mamá hacía y comía comidas calientes. 
Tenía la ropa impoluta. Tenía tranquilas conversaciones por teléfono.
Antes de ser una Mamá dormía hasta tan tarde como fuera necesario. 
Y nunca me preocupaba sobre lo tarde que me iba a la cama. 
Me cepillaba el pelo y me lavaba los dientes cada día. 

Antes de ser una Mamá limpiaba mi casa cada día. 
Nunca tropezaba con juguetes ni olvidaba las palabras de las nanas.
Antes de ser una Mamá no me preocupaba si mis plantas eran o no venenosas. 
Nunca pensaba en vacunas. 

Antes de ser una Mamá nunca había sido vomitada, babeada, meada, o pellizcada por dedos diminutos.
Antes de ser una Mamá tenía completo control de mi mente, mis pensamientos, mi cuerpo y todos mis sentimientos.
Dormía toda la noche. 

Antes de ser una Mamá nunca había tenido sujeto a un niño vociferante para que los doctores le pudiesen hacer pruebas o ponerle inyecciones. 
Nunca había mirado a unos ojos llenos de lágrimas y llorado. 
Nunca había sido tan gloriosamente feliz por una simple sonrisa.
Nunca me había sentado hasta altas horas de la noche vigilando el sueño de un bebé. 

Antes de ser una Mamá nunca había cogido en brazos a un niño dormido sólo porque no quería dejar de hacerlo.
Nunca sentí mi corazón romperse en un millón de piezas cuando no podía parar el dolor.
Nunca supe que algo tan pequeño pudiese afectar tanto a mi vida. 
Nunca supe que pudiera amar tanto a alguien. 
Nunca supe que pudiera amar ser una Mamá. 

Antes de ser una Mamá no conocía la sensación de tener el corazón fuera de mi cuerpo.
No conocía cuan especial puede ser la sensación de alimentar un bebé hambriento. 
No conocía ese lazo entre una Madre y su hijo. 
No sabía que algo tan pequeño pudiera hacerme sentir tan importante.

Antes de ser una Mamá nunca me había levantado en mitad de la noche cada 10 minutos para estar segura de que todo estaba bien.
Nunca había conocido la calidez, la alegría, el amor, la aflicción o la satisfacción de ser una Mamá.

No sabía que era capaz de sentir tanto...... ......antes de ser una Mamá .

Carta de una Madre

•Querido(a) hijo(a), el día que me veas viejita, te pido por favor que me tengas paciencia. Entiende que la vida es un ciclo y todos volvemos a ser niños!!!Si cuando hablo contigo, repito lo mismo mil veces, no me interrumpas para decirme: “eso ya me lo contaste" solo escúchame por favor....Cuando quiera comer algo que no deba por mi salud, no me grites, explicame con cariño asi como yo te explicaba muchas veces el daño que hacian los dulces.Cuando veas mi ignorancia ante la nueva tecnología, dame el tiempo necesario para aprender, y por favor no hagas esos ojos ni esas caras.Recuerda que yo te enseñé a hacer muchas cosas como: comer, vestirte, peinarte, y cómo confrontar la vida...El día que notes que me estoy volviendo vieja, ten paciencia conmigo y sobre todo trata de entenderme...Siocasionalmente pierdo la memoria o el hilo de la conversación, dame el tiempo necesario para recordar y si no puedo, no te pongas nerviosa(o), o arrogante. Ten presente en tu corazon que lo más importante para mí es estar contigo, que me pidas consejos y me tomes en cuenta.Y cuando mis cansadas y viejas piernas, no me dejen caminar como antes, dame tu mano, de la misma manera que yo te la ofrecí cuando diste tus primeros pasos.Cuando estos días vengan, no te sientas :( ni me hagas sentir incompetente, ayudame mientras llego al final de mi vida, pero con amor y cariño. Regalame flores y lindos detalles "ahora" que puedo oler su aroma, dime que me amas "ahora" que aun puedo escucharte, demuestrame tu amor "ahora" que puedo verte. Aunque no tenga dinero para premiarte con un regalo, yo te lo agradecere con una gran sonrisa :) , TE AMO Atte: Tu Vieja!!!...